La seguridad
informática o seguridad de tecnologías de la información es el área de la
informática que se enfoca en la protección de la infraestructura computacional
y todo lo relacionado con esta y, especialmente, la información contenida o
circulante. Para ello existen una serie de estándares, protocolos, métodos,
reglas, herramientas y leyes concebidas para minimizar los posibles riesgos a
la infraestructura o a la información. La seguridad informática comprende
software (bases de datos, metadatos, archivos),hardware y todo lo que la
organización valore (activo) y signifique un riesgo si esta información
confidencial llega a manos de otras personas, convirtiéndose, por ejemplo, en
información privilegiada.
El concepto de
seguridad de la información no debe ser confundido con el de «seguridad
informática», ya que este último solo se encarga de la seguridad en el medio
informático, pero la información puede encontrarse en diferentes medios o
formas, y no solo en medios informáticos.
La seguridad
informática es la disciplina que se ocupa de diseñar las normas,
procedimientos, métodos y técnicas destinados a conseguir un sistema de
información seguro y confiable.
Puesto simple, la
seguridad en un ambiente de red es la habilidad de identificar y eliminar
vulnerabilidades. Una definición general de seguridad debe también poner
atención a la necesidad de salvaguardar la ventaja organizacional, incluyendo
información y equipos físicos, tales como los mismos computadores. Nadie a
cargo de seguridad debe determinar quien y cuando se puede tomar acciones
apropiadas sobre un ítem en específico. Cuando se trata de la seguridad de una
compañía, lo que es apropiado varía de organización a organización.
Independientemente, cualquier compañía con una red debe de tener una política
de seguridad que se dirija a conveniencia y coordinación.
Objetivos
La seguridad
informática debe establecer normas que minimicen los riesgos a la información o
infraestructura informática. Estas normas incluyen horarios de funcionamiento,
restricciones a ciertos lugares, autorizaciones, denegaciones, perfiles de
usuario, planes de emergencia, protocolos y todo lo necesario que permita un
buen nivel de seguridad informática minimizando el impacto en el desempeño de
los trabajadores y de la organización en general y como principal contribuyente
al uso de programas realizados por programadores.
La seguridad
informática está concebida para proteger los activos informáticos, entre los
que se encuentran los siguientes:
La infraestructura
computacional: Es una parte fundamental para el almacenamiento y gestión de la
información, así como para el funcionamiento mismo de la organización. La
función de la seguridad informática en esta área es velar que los equipos
funcionen adecuadamente y anticiparse en caso de fallas, robos, incendios,
boicot, desastres naturales, fallas en el suministro eléctrico y cualquier otro
factor que atente contra la infraestructura informática.
Los usuarios: Son las
personas que utilizan la estructura tecnológica, zona de comunicaciones y que
gestionan la información. Debe protegerse el sistema en general para que el uso
por parte de ellos no pueda poner en entredicho la seguridad de la información
y tampoco que la información que manejan o almacenan sea vulnerable.
La información: es el
principal activo. Utiliza y reside en la infraestructura computacional y es utilizada
por los usuarios.
Amenazas
No solo las amenazas
que surgen de la programación y el funcionamiento de un dispositivo de
almacenamiento, transmisión o proceso deben ser consideradas, también hay otras
circunstancias que deben ser tenidas en cuenta, incluso «no informáticas».
Muchas son a menudo imprevisibles o inevitables, de modo que las únicas
protecciones posibles son las redundancias y la descentralización, por ejemplo
mediante determinadas estructuras de redes en el caso de las comunicaciones o
servidores en clúster para la disponibilidad.
Las amenazas pueden
ser causadas por:
Usuarios: causa del
mayor problema ligado a la seguridad de un sistema informático. En algunos
casos sus acciones causan problemas de seguridad, si bien en la mayoría de los
casos es porque tienen permisos sobre dimensionados, no se les han restringido
acciones innecesarias, etc.
Programas maliciosos:
programas destinados a perjudicar o a hacer un uso ilícito de los recursos del
sistema. Es instalado (por inatención o maldad) en el ordenador, abriendo una
puerta a intrusos o bien modificando los datos. Estos programas pueden ser un
virus informático, un gusano informático, un troyano, una bomba lógica, un
programa espía o spyware, en general conocidos como malware.
Errores de
programación: La mayoría de los errores de programación que se pueden
considerar como una amenaza informática es por su condición de poder ser usados
como exploits por los crackers, aunque se dan casos donde el mal desarrollo es,
en sí mismo, una amenaza. La actualización de parches de los sistemas
operativos y aplicaciones permite evitar este tipo de amenazas.
Intrusos: persona que
consiguen acceder a los datos o programas a los cuales no están autorizados
(crackers, defacers, hackers, script kiddie o script boy, viruxers, etc.).
Un siniestro (robo,
incendio, inundación): una mala manipulación o una mala intención derivan a la
pérdida del material o de los archivos.
Personal técnico
interno: técnicos de sistemas, administradores de bases de datos, técnicos de
desarrollo, etc. Los motivos que se encuentran entre los habituales son:
disputas internas, problemas laborales, despidos, fines lucrativos, espionaje,
etc.
Fallos electrónicos o
lógicos de los sistemas informáticos en general.
Catástrofes naturales:
rayos, terremotos, inundaciones, rayos cósmicos, etc.
Ingeniería Social
Existen diferentes
tipos de ataques en Internet como virus, troyanos u otros, dichos ataques
pueden ser contrarrestados o eliminados pero hay un tipo de ataque, que no
afecta directamente a los ordenadores, sino a sus usuarios, conocidos como “el
eslabón más débil”. Dicho ataque es capaz de conseguir resultados similares a
un ataque a través de la red, saltándose toda la infraestructura creada para
combatir programas maliciosos. Además, es un ataque más eficiente, debido a que
es más complejo de calcular y prever. Se pueden utilizar infinidad de
influencias psicológicas para lograr que los ataques a un servidor sean lo más
sencillo posible, ya que el usuario estaría inconscientemente dando
autorización para que dicha inducción se vea finiquitada hasta el punto de
accesos de administrador.1
Tipos de amenaza
Existen infinidad de
modos de clasificar un ataque y cada ataque puede recibir más de una
clasificación. Por ejemplo, un caso de phishing puede llegar a robar la
contraseña de un usuario de una red social y con ella realizar una suplantación
de la identidad para un posterior acoso, o el robo de la contraseña puede
usarse simplemente para cambiar la foto del perfil y dejarlo todo en una broma
(sin que deje de ser delito en ambos casos, al menos en países con legislación
para el caso, como lo es España).
Amenazas por el origen
El hecho de conectar
una red a un entorno externo nos da la posibilidad de que algún atacante pueda
entrar en ella, con esto, se puede hacer robo de información o alterar el
funcionamiento de la red. Sin embargo el hecho de que la red no esté conectada
a un entorno externo, como Internet, no nos garantiza la seguridad de la misma.
De acuerdo con el Computer Security Institute (CSI) de San Francisco
aproximadamente entre el 60 y 80 por ciento de los incidentes de red son
causados desde dentro de la misma. Basado en el origen del ataque podemos decir
que existen dos tipos de amenazas:
Amenazas internas:
Generalmente estas amenazas pueden ser más serias que las externas por varias
razones como son:
Si es por usuarios o
personal técnico, conocen la red y saben cómo es su funcionamiento, ubicación
de la información, datos de interés, etc. Además tienen algún nivel de acceso a
la red por las mismas necesidades de su trabajo, lo que les permite unos
mínimos de movimientos.
Los sistemas de
prevención de intrusos o IPS, y firewalls son mecanismos no efectivos en
amenazas internas por, habitualmente, no estar orientados al tráfico interno.
Que el ataque sea interno no tiene que ser exclusivamente por personas ajenas a
la red, podría ser por vulnerabilidades que permiten acceder a la red
directamente: rosetas accesibles, redes inalámbricas desprotegidas, equipos sin
vigilancia, etc.
Amenazas externas: Son
aquellas amenazas que se originan fuera de la red. Al no tener información
certera de la red, un atacante tiene que realizar ciertos pasos para poder
conocer qué es lo que hay en ella y buscar la manera de atacarla. La ventaja
que se tiene en este caso es que el administrador de la red puede prevenir una
buena parte de los ataques externos.
Amenazas por el efecto
El tipo de amenazas
por el efecto que causan a quien recibe los ataques podría clasificarse en:
Robo de información.
Destrucción de
información.
Anulación del
funcionamiento de los sistemas o efectos que tiendan a ello.
Suplantación de la
identidad, publicidad de datos personales o confidenciales, cambio de
información, venta de datos personales, etc.
Robo de dinero,
estafas,...
Amenazas por el medio
utilizado
Se pueden clasificar
por el modus operandi del atacante, si bien el efecto puede ser distinto para
un mismo tipo de ataque:
Virus informático:
malware que tiene por objeto alterar el normal funcionamiento de la
computadora, sin el permiso o el conocimiento del usuario. Los virus,
habitualmente, reemplazan archivos ejecutables por otros infectados con el
código de este. Los virus pueden destruir, de manera intencionada, los datos
almacenados en un computadora, aunque también existen otros más inofensivos,
que solo se caracterizan por ser molestos.
Phishing.
Ingeniería social.
Denegación de
servicio.
Spoofing: de DNS, de IP,
de DHCP, etc.
Amenaza informática
del futuro[editar]
Si en un momento el
objetivo de los ataques fue cambiar las plataformas tecnológicas ahora las
tendencias cibercriminales indican que la nueva modalidad es manipular los
certificados que contienen la información digital. El área semántica, era
reservada para los humanos, se convirtió ahora en el núcleo de los ataques
debido a la evolución de la Web 2.0 y las redes sociales, factores que llevaron
al nacimiento de la generación 3.0.
Se puede afirmar que
“la Web 3.0 otorga contenidos y significados de manera tal que pueden ser
comprendidos por las computadoras, las cuales -por medio de técnicas de
inteligencia artificial- son capaces de emular y mejorar la obtención de
conocimiento, hasta el momento reservada a las personas”.
Es decir, se trata de
dotar de significado a las páginas Web, y de ahí el nombre de Web semántica o
Sociedad del Conocimiento, como evolución de la ya pasada Sociedad de la
Información
En este sentido, las
amenazas informáticas que viene en el futuro ya no son con la inclusión de
troyanos en los sistemas o softwares espías, sino con el hecho de que los
ataques se han profesionalizado y manipulan el significado del contenido
virtual.
“La Web 3.0, basada en
conceptos como elaborar, compartir y significar, está representando un desafío
para los hackers que ya no utilizan las plataformas convencionales de ataque,
sino que optan por modificar los significados del contenido digital, provocando
así la confusión lógica del usuario y permitiendo de este modo la intrusión en
los sistemas”, La amenaza ya no solicita la clave de homebanking del
desprevenido usuario, sino que directamente modifica el balance de la cuenta,
asustando al internauta y, a partir de allí, sí efectuar el robo del capital”.
Obtención de perfiles
de los usuarios por medios, en un principio, lícitos: seguimiento de las
búsquedas realizadas, históricos de navegación, seguimiento con
geoposicionamiento de los móviles, análisis de las imágenes digitales subidas a
Internet, etc.
Para no ser presa de
esta nueva ola de ataques más sutiles, se recomienda:
Mantener las
soluciones activadas y actualizadas.
Evitar realizar
operaciones comerciales en computadoras de uso público o en redes abiertas.
Verificar los archivos
adjuntos de mensajes sospechosos y evitar su descarga en caso de duda.
Análisis de riesgos
Artículo principal:
Análisis de riesgo informático
El análisis de riesgos
informáticos es un proceso que comprende la identificación de activos
informáticos, sus vulnerabilidades y amenazas a los que se encuentran expuestos
así como su probabilidad de ocurrencia y el impacto de las mismas, a fin de
determinar los controles adecuados para aceptar, disminuir, transferir o evitar
la ocurrencia del riesgo.
Teniendo en cuenta que
la explotación de un riesgo causaría daños o pérdidas financieras o
administrativas a una empresa u organización, se tiene la necesidad de poder
estimar la magnitud del impacto del riesgo a que se encuentra expuesta mediante
la aplicación de controles. Dichos controles, para que sean efectivos, deben
ser implementados en conjunto formando una arquitectura de seguridad con la
finalidad de preservar las propiedades de confidencialidad, integridad y
disponibilidad de los recursos objetos de riesgo.
Elementos de un
análisis de riesgo
El proceso de análisis
de riesgo genera habitualmente un documento al cual se le conoce como matriz de
riesgo. En este documento se muestran los elementos identificados, la manera en
que se relacionan y los cálculos realizados. Este análisis de riesgo es
indispensable para lograr una correcta administración del riesgo. La
administración del riesgo hace referencia a la gestión de los recursos de la
organización. Existen diferentes tipos de riesgos como el riesgo residual y
riesgo total así como también el tratamiento del riesgo, evaluación del riesgo
y gestión del riesgo entre otras. La fórmula para determinar el riesgo total
es:
RT (Riesgo Total) =
Probabilidad x Impacto Promedio
A partir de esta
fórmula determinaremos su tratamiento y después de aplicar los controles
podremos obtener el riesgo residual.
Análisis de impacto al
negocio
Véase también:
Economía de seguridad informática
El reto es asignar
estratégicamente los recursos para cada equipo de seguridad y bienes que
intervengan, basándose en el impacto potencial para el negocio, respecto a los
diversos incidentes que se deben resolver.
Para determinar el
establecimiento de prioridades, el sistema de gestión de incidentes necesita
saber el valor de los sistemas de información que pueden ser potencialmente
afectados por incidentes de seguridad. Esto puede implicar que alguien dentro
de la organización asigne un valor monetario a cada equipo y un archivo en la
red o asignar un valor relativo a cada sistema y la información sobre ella.
Dentro de los valores para el sistema se pueden distinguir: confidencialidad de
la información, la integridad (aplicaciones e información) y finalmente la
disponibilidad del sistema. Cada uno de estos valores es un sistema
independiente del negocio, supongamos el siguiente ejemplo, un servidor
webpúblico pueden poseer la característica de confidencialidad baja (ya que
toda la información es pública) pero necesita alta disponibilidad e integridad,
para poder ser confiable. En contraste, un sistema de planificación de recursos
empresariales (ERP) es, habitualmente, un sistema que posee alto puntaje en las
tres variables.
Los incidentes
individuales pueden variar ampliamente en términos de alcance e importancia.
Puesta en marcha de una
política de seguridad
Véanse también: Plan
de contingencias y Plan de continuidad del negocio.
Actualmente las
legislaciones nacionales de los Estados, obligan a las empresas, instituciones
públicas a implantar una política de seguridad. Por ejemplo, en España, la Ley
Orgánica de Protección de Datos de carácter personal o también llamada LOPD y
su normativa de desarrollo, protege ese tipo de datos estipulando medidas
básicas y necesidades que impidan la pérdida de calidad de la información o su
robo. También en ese país, el Esquema Nacional de Seguridad establece medidas
tecnológicas para permitir que los sistemas informáticos que prestan servicios
a los ciudadanos cumplan con unos requerimientos de seguridad acordes al tipo
de disponibilidad de los servicios que se prestan.
Generalmente se ocupa
exclusivamente a asegurar los derechos de acceso a los datos y recursos con las
herramientas de control y mecanismos de identificación. Estos mecanismos
permiten saber que los operadores tienen sólo los permisos que se les dio.
La seguridad
informática debe ser estudiada para que no impida el trabajo de los operadores
en lo que les es necesario y que puedan utilizar el sistema informático con
toda confianza. Por eso en lo referente a elaborar una política de seguridad,
conviene:
Elaborar reglas y
procedimientos para cada servicio de la organización.
Definir las acciones a
emprender y elegir las personas a contactar en caso de detectar una posible
intrusión
Sensibilizar a los
operadores con los problemas ligados con la seguridad de los sistemas
informáticos.
Los derechos de acceso
de los operadores deben ser definidos por los responsables jerárquicos y no por
los administradores informáticos, los cuales tienen que conseguir que los
recursos y derechos de acceso sean coherentes con la política de seguridad
definida. Además, como el administrador suele ser el único en conocer
perfectamente el sistema, tiene que derivar a la directiva cualquier problema e
información relevante sobre la seguridad, y eventualmente aconsejar estrategias
a poner en marcha, así como ser el punto de entrada de la comunicación a los
trabajadores sobre problemas y recomendaciones en término de seguridad
informática.
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